Uzias Mico/Especial
Un juez federal decidió procesar a 13 militares por la muerte de Alexa Medina y Leidy Rojas, dos niñas de 7 y 11 años de edad, asesinadas el 6 de mayo de 2025 en una carretera rural de Badiraguato, Sinaloa. La acusación de la Fiscalía General de la República sostiene que los soldados abrieron fuego contra la camioneta en la que viajaban las menores junto a su familia y dispararon al menos 119 veces, un ataque que también dejó heridos a otros dos niños y a los adultos que los acompañaban.
Según reconstruye el reportaje de Pablo Ferri, publicado en El País, las autoridades intentaron inicialmente difundir la versión de que la familia había quedado atrapada en un supuesto fuego cruzado entre militares y criminales. Sin embargo, testimonios de los sobrevivientes desmontaron esa narrativa: no hubo enfrentamiento alguno. Los soldados dispararon directamente contra el vehículo familiar tras confundirlo con una camioneta utilizada por comandos del crimen organizado, un tipo de encuentro armado que en México suele conocerse como topón.
Durante la audiencia judicial, la defensa de los militares argumentó que los uniformados actuaron bajo estrés y creyeron enfrentar una amenaza real, en un contexto marcado por la violencia que vive Sinaloa desde la guerra interna entre facciones del Cartel de Sinaloa. Incluso recordaron que días antes se había registrado un enfrentamiento armado en la zona. Sin embargo, el juez rechazó esa explicación al considerar que los soldados no aplicaron los protocolos de uso gradual de la fuerza establecidos en la ley.
El proceso judicial abre ahora una etapa clave para determinar responsabilidades en uno de los episodios más graves relacionados con operativos militares en la región. Organizaciones de derechos humanos que acompañan a las víctimas sostienen que el caso revela los riesgos de desplegar fuerzas armadas en zonas civiles sin controles efectivos. Mientras tanto, el juicio contra los 13 militares pone bajo escrutinio un operativo que comenzó con una confusión y terminó con la muerte de dos niñas en plena sierra sinaloense.