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Abundante agua en la Huasteca pero.. sucia y mal aprovechada

Contaminación, desigualdad y mal uso golpean a la cuenca del río Valles

Ciudad Valles.– La Huasteca potosina es reconocida por sus ríos, manantiales, cascadas y abundantes lluvias, sin embargo, detrás de esa imagen de riqueza natural se esconde una realidad preocupante: miles de familias enfrentan problemas de acceso al agua, contaminación y una gestión deficiente de este recurso vital.

Así lo revela una investigación realizada por especialistas de El Colegio de San Luis (COLSAN) y del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT), quienes analizaron las condiciones de la cuenca del Río Valles mediante el denominado Índice de Pobreza del Agua, una herramienta internacional que evalúa no solo la disponibilidad del recurso, sino también la calidad, acceso, uso, capacidad económica y condiciones ambientales.

El estudio abarcó municipios de la Huasteca potosina como Ciudad Valles, El Naranjo, Aquismón y Tamasopo, además de localidades de Tamaulipas, y encontró que la región obtuvo apenas 59 puntos de 100 posibles, una calificación considerada regular y que evidencia importantes deficiencias en la forma en que se administra el agua.

Uno de los hallazgos más alarmantes es que, aunque la región cuenta con importantes fuentes hídricas, gran parte del recurso se destina a actividades agrícolas de bajo impacto económico. De acuerdo con los investigadores, cerca del 90 por ciento del agua disponible se utiliza en la agricultura, principalmente en el cultivo de caña de azúcar, actividad que aporta apenas una fracción mínima a la economía estatal.

La investigación también documenta profundas desigualdades en el acceso al agua potable. Mientras en las zonas urbanas la cobertura es relativamente alta, miles de habitantes de comunidades rurales continúan enfrentando dificultades para obtener agua segura para consumo humano. Se estima que alrededor de 39 mil personas viven en localidades dispersas donde los servicios básicos son insuficientes o inexistentes.

A ello se suma un problema aún más grave: la contaminación de los cuerpos de agua. Los análisis realizados encontraron concentraciones extremadamente elevadas de bacterias fecales en diversos puntos de la cuenca. En algunos casos se detectaron niveles de coliformes fecales muy superiores a los permitidos para agua destinada al consumo humano, situación que representa un riesgo permanente para la salud de la población.

Los investigadores advierten que esta contaminación está relacionada con descargas de aguas residuales sin tratamiento adecuado, ya que únicamente una parte reducida de la población cuenta con sistemas eficientes para el manejo y saneamiento de aguas negras.

Las consecuencias ya son visibles en la región. Enfermedades gastrointestinales, infecciones en la piel y otros padecimientos asociados a la mala calidad del agua continúan afectando a numerosas comunidades, particularmente aquellas con menor acceso a servicios de salud y saneamiento.

Otro aspecto que influyó en la baja calificación de la cuenca fue la situación socioeconómica de la población. Municipios con menores niveles de desarrollo humano presentan mayores dificultades para gestionar adecuadamente el recurso hídrico, lo que genera un círculo de pobreza, rezago y vulnerabilidad ambiental.

Los especialistas concluyen que el principal desafío no es la falta de agua. La Huasteca posee uno de los sistemas hídricos más importantes del país. El verdadero problema radica en la contaminación, la distribución desigual y el uso poco eficiente del recurso.

El estudio plantea que mejorar la infraestructura de agua potable, ampliar el tratamiento de aguas residuales, proteger los ecosistemas y promover un uso más productivo del recurso son acciones indispensables para transformar la abundancia natural de la región en bienestar real para sus habitantes.

Actualmente, la cuenca del Río Valles sigue siendo una de las más importantes del noreste de México, pero también un ejemplo de cómo la riqueza hídrica no siempre se traduce en desarrollo cuando faltan planeación, inversión y políticas públicas eficaces.