📅
🕐
🌡️ Cargando...
San Luis Potosí
Ciudad Valles
Rioverde
ÚLTIMA HORA
Inicio / Ciudad Valles / La fe desafía el aislamiento en la Huasteca

La fe desafía el aislamiento en la Huasteca

El obispo de Ciudad Valles afirma que las grandes distancias, los caminos en mal estado y la dispersión de las comunidades siguen siendo los principales retos para la labor pastoral en la región

Rigoberto González

Ciudad Valles, S.L.P.– Caminar durante horas para asistir a misa, esperar hasta un mes para la visita de un sacerdote y recorrer caminos de difícil acceso forman parte de la realidad cotidiana de cientos de comunidades de la Huasteca potosina y parte de la zona Mesia, donde la fe sigue siendo uno de los principales pilares de cohesión social.

Así lo dio a conocer el obispo de la Diócesis de Ciudad Valles, Roberto Yenny García al concluir las visitas pastorales realizadas en parroquias de esta Iglesia particular, un recorrido que abarcó desde la zona Xi’úi de Santa Catarina hasta las comunidades náhuatl y tének de la Huasteca.

El prelado explicó que la amplitud del territorio, la dispersión de las localidades y las malas condiciones de la infraestructura carretera representan algunos de los mayores desafíos para brindar atención pastoral permanente.

«Hay gente que no puede tener misa cada semana; la tiene cada quince días, cada tres semanas o incluso cada mes. Hay personas que deben caminar largas distancias para participar en la celebración, mientras que en otros casos el sacerdote necesita invertir prácticamente un día completo para llegar a una sola comunidad», señaló.

Indicó que durante la temporada de lluvias las condiciones empeoran, pues algunos caminos rurales se vuelven prácticamente intransitables, dificultando aún más el desplazamiento de los ministros hacia las localidades más apartadas.

Sin embargo, aseguró que, pese a estas adversidades, encontró una Iglesia fortalecida por el compromiso de sus fieles.

Uno de los aspectos que más destacó durante su recorrido fue el trabajo que realizan cientos de hombres y mujeres laicos, quienes durante años han sostenido la vida religiosa de sus comunidades.

Son ellos quienes imparten catequesis, organizan las celebraciones patronales, coordinan actividades pastorales, promueven la formación religiosa y, en muchos casos, impulsan la construcción y conservación de capillas, permitiendo que la vida comunitaria continúe aun cuando la presencia de un sacerdote no puede ser constante.

«Lo que más me llevo de estas visitas es el testimonio de tantas personas que no solamente viven su fe, sino que hacen un verdadero esfuerzo por compartirla a través del servicio a los demás», expresó.

Asimismo, reconoció la labor de los sacerdotes que atienden la diócesis, quienes recorren cientos de kilómetros para acompañar a las comunidades rurales e indígenas, muchas veces enfrentando caminos en malas condiciones, largas jornadas de traslado y limitaciones de infraestructura.

Para el Obispo, la evangelización en la Huasteca no solamente implica celebrar los sacramentos, sino mantener una presencia cercana con las familias, fortalecer la organización comunitaria y acompañar a las personas en los momentos más importantes de su vida.

Añadió que esta realidad también evidencia la necesidad de mejorar la conectividad de las comunidades rurales, pues contar con caminos en mejores condiciones no solo facilitaría la labor pastoral, sino también el acceso de la población a servicios de salud, educación, comercio y atención gubernamental.

Finalmente, afirmó que, a pesar de las dificultades geográficas y logísticas, la respuesta de las comunidades confirma que la fe permanece viva gracias al esfuerzo conjunto de sacerdotes y laicos, quienes diariamente hacen posible que la vida religiosa continúe incluso en los rincones más alejados de la Huasteca potosina.