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En la Huasteca los instrumentos «tienen alma» y el maíz es sagrado

Es el legado vivo del pueblo tének

SAN LUIS POTOSÍ.– En las comunidades tének de la Huasteca potosina, un arpa no es únicamente un instrumento musical, ni una máscara es un simple objeto ceremonial. De acuerdo con investigaciones antropológicas, ambos poseen un espíritu propio y forman parte de una cosmovisión que ha sobrevivido por siglos, convirtiéndose en una de las expresiones culturales indígenas más profundas de México.

El libro Pensamiento antropológico y obra académica de Félix Báez-Jorge. Homenaje explica que, para el pueblo tének, algunos objetos utilizados en ceremonias tradicionales son considerados «objetos-persona», ya que poseen una fuerza espiritual llamada tsápláb, que les confiere vida, intención y un papel fundamental dentro de los rituales comunitarios.

Esta creencia está estrechamente relacionada con el origen mítico del espíritu del maíz, considerado el centro de la existencia. Según la tradición oral, instrumentos como el arpa y el rabel nacieron junto con el espíritu del maíz, por lo que su función va mucho más allá de producir música: durante las ceremonias sirven para comunicarse con las fuerzas sagradas y pedir fertilidad para la tierra.

 El maíz, el corazón de la vida tének

Para las comunidades indígenas de la Huasteca, el maíz no representa únicamente el alimento básico, sino el fundamento de su identidad, su espiritualidad y su organización social.

Todo el calendario ceremonial gira alrededor de los ciclos agrícolas. Desde las peticiones de lluvia hasta las ceremonias de cosecha, las familias realizan ofrendas con alimentos tradicionales como bolím, mole de pipián, copal e instrumentos sagrados, en rituales conocidos como «el costumbre», donde se agradece a la naturaleza y se fortalece la vida comunitaria.

Estas prácticas, transmitidas de generación en generación, mantienen viva la lengua, las tradiciones y la memoria colectiva del pueblo tének, fusionando elementos de la cosmovisión indígena con expresiones del catolicismo popular.