Estudio revela que más del 90% de los productores perdió sus cosechas por la peor sequía de los últimos años
Huasteca potosina.- La sequía que golpeó a México entre 2023 y el primer semestre de 2024 dejó una de las crisis agrícolas más severas de las últimas décadas en la Huasteca Potosina. Un estudio científico publicado por especialistas de la revista Investigaciones Geográficas revela que más del 90% de los productores de caña de azúcar y granos básicos sufrió pérdidas totales en sus cultivos, poniendo en riesgo el sustento de miles de familias.
La investigación, elaborada por Raúl A. Vaca-Genuit y Humberto Reyes-Hernández, analizó información climática y recopiló testimonios de habitantes de las comunidades de Lejem, Tanchahuil y Xolol, en el municipio de San Antonio, donde los campesinos aseguran que el clima ya no se comporta como antes.
El calor es cada
vez más intenso
El estudio documenta que nueve de cada diez productores perciben cambios drásticos en el régimen de lluvias desde 2016. Mientras anteriormente las precipitaciones comenzaban en mayo, ahora suelen presentarse hasta finales de junio o incluso durante julio, reduciendo el tiempo disponible para el desarrollo de los cultivos.
Los agricultores también reportan temperaturas cada vez más elevadas, lo que acelera el secado del suelo y disminuye considerablemente la productividad agrícola.
Uno de los cultivos más afectados ha sido la caña de azúcar, cuya altura promedio pasó de alcanzar hasta cinco metros a apenas tres metros en varios predios, además de registrar una disminución en la calidad del jugo utilizado para producir piloncillo.
Las estrategias
ya no alcanzan
Para enfrentar la falta de lluvia, las comunidades han recurrido a diversas prácticas tradicionales y agroecológicas, como conservar la humedad del suelo con residuos vegetales, captar agua de lluvia, modificar la forma de sembrar e incluso combinar cultivos.
Sin embargo, los investigadores concluyen que estas medidas ya no son suficientes frente a la intensidad y duración de las sequías recientes.
El piloncillo también está en riesgo
La investigación advierte que la disminución en la producción de caña afecta directamente la elaboración de piloncillo, una actividad económica y cultural profundamente arraigada en la Huasteca.
En algunos casos, la producción prácticamente se redujo a la mitad, generando incertidumbre entre las familias que dependen de esta actividad para obtener ingresos.
Miles podrían abandonar el campo
El estudio señala que la agricultura de temporal enfrenta un escenario cada vez más complicado y que algunos productores ya contemplan dejar el campo para buscar oportunidades laborales en Ciudad Valles, la capital potosina, Monterrey o incluso en Estados Unidos.
Además, identifica municipios como Xilitla, Huehuetlán, Aquismón y Ciudad del Maíz entre las zonas con mayor riesgo de enfrentar sequías severas, donde más de 146 mil personas viven bajo condiciones de alta vulnerabilidad.
Los especialistas concluyen que enfrentar esta problemática requerirá inversiones en infraestructura para captar agua, sistemas de riego, diversificación de cultivos y políticas públicas que integren el conocimiento científico con la experiencia de las comunidades rurales.