LA SOBERANÍA NACIONAL NO PUEDE CONSTRUIRSE VULNERANDO LOS DERECHOS HUMANOS, NI DANDO LUZ VERDE AL FRACKING EN MÉXICO.
8 DE ABRIL DE 2026.
A los medios de comunicación,
A los pueblos y comunidades indígenas de la Huasteca y la Cuenca del Golfo,
A las autoridades federales y estatales:
Ante las recientes declaraciones de la Presidencia de la República respecto a la reactivación y el impulso de la fracturación hidráulica (fracking) en las cuencas del país, como la de Burgos y el Golfo, manifestamos nuestra profunda preocupación y rechazo firme basándonos en los siguientes ejes fundamentales:
1. La Invalidez Jurídica por Extemporaneidad en la Consulta.
Ningún plan energético, incluido el Plan Estratégico de PEMEX 2025-2035, puede pasar por encima del Artículo 2° Constitucional y el Convenio 169 de la OIT. Advertimos que cualquier intento de implementar el fracking en territorios indígenas sin una consulta previa, libre e informada nace con un vicio de origen. La consulta debió ser previa al diseño del proyecto, no un trámite administrativo posterior para validar decisiones centralistas. Las comunidades de la Huasteca manifestamos que no damos consentimiento alguno a este proceso injusto e inhumano.
2. Soberanía Energética vs. Seguridad Hídrica y Alimentaria.
El discurso oficial apela a la «Soberanía Nacional» para encubrir el uso del fracking. Sin embargo, sostenemos que la verdadera soberanía reside en la tierra, el agua, el medio ambiente y su biodiversidad. El fracking requiere millones de litros de agua dulce por pozo que serán extraídos de acuíferos vitales para el consumo humano y la actividad agropecuaria. No hay soberanía posible si sacrificamos la salud de nuestra población por una fuente de energía finita y contaminante.
3. La Falacia del «Fracking Ecológico».
Se está construyendo con supuestos «expertos» una narrativa que busca convencer de un falso fracking ecológico y no dañino. Esto es un insulto a la inteligencia de las y los mexicanos: no existe forma de que la exploración de gas y petróleo en lutitas sea una actividad limpia. La inyección de químicos y la liberación de metano son realidades técnicas innegables.
4. El Riesgo Latente en la Cuenca Tampico-Misantla.
Aunque la narrativa se concentre hoy en la Cuenca de Burgos, alertamos sobre la intención de extender estas prácticas a la Cuenca Tampico-Misantla. Esta región, por su densidad poblacional y su compleja red hidrológica, sufriría daños irreversibles. Exigimos la aplicación estricta del Principio de Precaución: ante la falta de certeza científica sobre la seguridad del fracking, el Estado tiene la obligación constitucional de abstenerse de su ejecución.
5. Una Apuesta Económica Obsoleta.
Consideramos un error estratégico y financiero insistir en el gas de esquisito mientras el mundo transita hacia energías renovables. Es más rentable para la nación invertir en eficiencia energética y fuentes limpias que comprometer el presupuesto nacional en una tecnología que el mundo desarrollado está prohibiendo por sus efectos nocivos.
NUESTRA EXIGENCIA:
Hacemos un llamado respetuoso a la Presidenta de México y a las cámaras legislativas para que reconozcan que el desarrollo no debe significar la fractura del tejido social de las comunidades indígenas y rurales. Exigimos una ley que prohíba explícitamente el fracking en todo el territorio nacional, priorizando la integridad del ciclo del agua, la biodiversidad y los derechos de los pueblos por encima de los intereses extractivos.
«POR LA AUTONOMÍA Y LA LIBRE DETERMINACIÓN INDÍGENA»
ATENTAMENTE
Consejeros y representantes indígenas del estado de San Luis Potosí.
C. Angelina Reyes Hernández — Representante Nahua
C. Hermelinda Vázquez Bautista — Representante Nahua
C. Cenorina Bernal Fernández — Representante Tének
C. Rafael Reyes Martínez — Representante Tének