Miles de familias compran comida con deuda
Cada vez más familias recurren al tradicional «¿me lo apunta?» para poder llevar alimentos y productos básicos a sus hogares, mientras las tienditas enfrentan un aumento en las ventas a crédito y una disminución del poder de compra de sus clientes.
De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), casi la mitad de los propietarios de tiendas de barrio (49.8%) reportó un incremento en el número de personas que solicitan fiado, una práctica que, según el organismo, se ha duplicado desde la pandemia.
El presidente de la ANPEC, Cuauhtémoc Rivera, explicó que actualmente uno de cada tres consumidores mexicanos realiza sus compras cotidianas endeudándose, ya sea mediante el fiado tradicional o utilizando tarjetas y otros esquemas de crédito para adquirir alimentos y artículos indispensables.
La encuesta también revela un cambio importante en los hábitos de consumo. Siete de cada diez clientes priorizan el precio sobre la marca, mientras que aumentó la compra de productos a granel, especialmente arroz, frijol y azúcar, como una estrategia para estirar el presupuesto familiar.
El panorama es aún más preocupante al analizar la capacidad de compra de los hogares. Cuatro de cada diez personas ya no pueden adquirir la canasta básica completa, mientras que apenas el 13.2% asegura que sus ingresos todavía son suficientes para cubrirla.
Los pequeños comerciantes también resienten el impacto de la inflación. Entre los productos que más han aumentado de precio destacan los refrescos, cigarros, botanas, embutidos, frutas y verduras, situación que ha obligado a muchos negocios a buscar nuevos proveedores, reducir inventarios o sustituir marcas por opciones más económicas.
En materia de seguridad, la ANPEC señaló que la delincuencia sigue siendo una preocupación para los tenderos. Aunque más de la mitad afirmó no haber sido víctima de algún delito este año, el robo hormiga, las extorsiones, los asaltos y el cobro de piso continúan afectando a una parte importante del sector.
La organización advirtió que miles de propietarios de tiendas sobreviven con ingresos limitados. Casi seis de cada diez establecimientos facturan menos de 20 mil pesos al mes, recursos con los que deben cubrir mercancía, servicios y los gastos de sus propias familias.