Comunidades Tenek y Náhuatl de la Huasteca Potosina lanzaron una advertencia urgente: al menos mil 19 ríos, manantiales y acuíferos podrían contaminarse si el gobierno federal autoriza proyectos de extracción de hidrocarburos mediante fracturación hidráulica, conocida como fracking.
El pronunciamiento, difundido el 8 de marzo de 2026, fue dirigido a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, a quien las comunidades piden frenar los planes de exploración que impulsa Petróleos Mexicanos en la Cuenca Tampico-Misantla.
De acuerdo con el documento, la región alberga más de 3 mil 200 localidades, muchas de ellas habitadas por familias indígenas que dependen directamente del agua de ríos y manantiales para su vida diaria, sus cultivos y su ganado.
El temor al fracking
La fracturación hidráulica es una técnica utilizada para extraer petróleo o gas atrapado en formaciones rocosas profundas. Para lograrlo se inyectan millones de litros de agua a presión, mezclados con arena y sustancias químicas, con el fin de fracturar la roca y liberar los hidrocarburos.
Las comunidades advierten que este proceso podría contaminar mantos acuíferos, consumir grandes cantidades de agua dulce y provocar micro sismos derivados de las explosiones controladas utilizadas en la perforación.
Aunque el gobierno federal ha señalado que se utilizaría agua reciclada y que los pozos se ubicarían lejos de los asentamientos humanos, los pobladores aseguran que la primera fase del proceso requiere enormes volúmenes de agua limpia, la misma que hoy utilizan para consumo humano y para sembrar maíz y frijol.
“La Huasteca no es zona de sacrificio”
En el pronunciamiento, los firmantes rechazan que la región sea convertida en una “zona de sacrificio”, es decir, un territorio explotado intensivamente sin considerar el impacto ambiental y social.
“La Huasteca no es una zona de sacrificio; es un ecosistema vivo y una cultura milenaria que requiere protección, no explotación”, señala el documento respaldado por autoridades comunitarias y representantes indígenas.
Los pobladores también acusan que no se ha realizado una consulta indígena previa, libre e informada, como lo establecen la Constitución mexicana y el Organización Internacional del Trabajo a través del Convenio 169 de la OIT.
Piden audiencia con la Presidenta
Con base en el Artículo 8° de la Constitución, que reconoce el derecho de petición, las comunidades solicitaron una audiencia directa con la presidenta Claudia Sheinbaum para expresar su postura frente al proyecto energético.
Los habitantes recordaron además que en el punto 75 de su plan de gobierno se planteó prohibir el fracking en México, por lo que exigen que ese compromiso no quede solo en discurso.
Mientras tanto, comunidades de la Huasteca Potosina aseguran que no otorgarán consentimiento a proyectos que pongan en riesgo el agua, la tierra y la vida de la región.



