Por Porfirio M. López
La aspiración a gobernar el estado de San Luis Potosí está dejando al descubierto una serie de enredos, caprichos, enojos, rencores, traiciones y tramas de política electoral. Dichos adjetivos serán más conforme corran los próximos seis meses que restan del año. Por lo que se está ventilando en los medios de información, el panorama indica un escenario de riña política de callejón tanto para el periodo de designaciones de coordinares o defensores como para el proceso de precampaña y de campaña.
Existen desde este mes nombres de posibles aspirantes, designaciones, declaraciones, postulaciones, intrigas a nivel nacional, desencuentros a nivel estatal, informaciones cruzadas, veleidades dignas de una novela, una serie de especulaciones y turbiedades en torno a los nombres que están en el tablero político estatal y que tienen como meta alcanzar la silla de la gubernatura.
El espectro político electoral en San Luis Potosí se está empezando a agitar; como se dice en el lenguaje coloquial nadie quiere dejar nada y todos están llevando agua para su molino. El desboque político ya está presente y todo parece indicar que no habrá árbitro electoral que detenga, suspenda, amoneste o prevenga ni a los partidos políticos ni a los actores políticos involucrados en eventos que a todas luces son y serán actos anticipados de campaña política.
Por un lado, va el partido en el poder estatal y su discurso caprichoso. En San Luis Potosí la coalición gobernante a nivel federal está desecha, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) irá en solitario confiado en la figura de la senadora Ruth González Silva, los verdes en la entidad calculan que su narrativa optimista, su mercadotecnia y lo realizado por el gobierno estatal les alcanzará para retener el poder.
Por otro extremo va el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) con el registro de sus aspirantes a coordinadores, la dirigencia estatal que encabeza Rita Ozalia Rodríguez Velázquez ha anunciado que el partido tiene fuerza para ir solos por la gubernatura, pero a estas alturas no define con claridad quien puede ser esa figura competitiva para arrebatarle el poder al grupo compacto del gobernador Gallardo Cardona, los morenistas potosinos solo confían en su franquicia ganadora, mantienen la esperanza en la seducción electoral de sus programas sociales y en la dispersión de dinero en efectivo que se realiza cada bimestre.
En otra arena política ha surgido el PT a partir del registro del empresario huasteco Gerardo Sánchez Zumaya como aspirante a coordinar la defensa de la Cuarta Transformación (4T). El PT que tiene su origen en el sexenio del expresidente Carlos Salinas de Gortari, es un instituto político que ha tenido como único presidente nacional a Alberto Anaya Gutiérrez quien fue reelecto el año pasado para un periodo de seis años más. El PT tiene escasa presencia en la entidad, al igual que el PVEM ha sido tachado de oportunista electoral o partido “satélite” que sirven solo para apuntalar mayorías, aprobar reformas y asegurar sobrevivencia política.
Por el otro camino van los partidos tradicionales como Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Partido Acción Nacional (PAN) con sus alicaídas figuras y sus dirigencias estatales intentando competir por espacios de poder. Del lado del panismo potosino la senadora Verónica Rodríguez Hernández ha declarado que el partido tiene perfiles competitivos, pero en la realidad solo han tenido acercamientos con Enrique Galindo Ceballos presidente municipal de la capital. De igual forma el priismo potosino ha establecido que el edil de la capital es su figura más sobresaliente para competir por la gubernatura. Ambos partidos se disputan la querencia del político capitalino.
En una última pista aparece el partido Movimiento Ciudadano (MC). Dicho partido político que tiene como dirigente estatal a ex panista Marco Antonio Gama Basarte y quien a su vez funge como el único diputado local que tiene ese instituto político, ha anunciado en días pasados que irán de forma solitaria en la elección del año próximo. De acuerdo con declaraciones de Gama Basarte, MC ha desechado toda posibilidad de alianzas con otros partidos políticos y ello se debe según su dirigente a que ellos están construyendo solos una alternativa para la entidad. Como se puede notar dicha declaración suena muy fantasiosa o ajena a la realidad política que vive el partido en la entidad.
Como se puede vislumbrar el tablero político en San Luis Potosí está atomizado, todos los partidos políticos que tienen registro luchan al precio que sea por conservar su segmento de poder, así sea un espacio reducido. Al final de cuentas saben que sea cual sea su comportamiento ideológico y electoral y cualquiera que sea el resultado de la votación podrán seguir disfrutando de prerrogativas electorales. Como en todo adelantado proceso político habrá traiciones, desbandadas, violencia digital, declaraciones sensacionalistas, vídeos y audios filtrados, uso de Inteligencia Artificial, reacomodos, retiros y reingresos a los partidos políticos, perfiles impresentables, empresarios invirtiendo en política electoral, operadores electorales, amenazas y acusaciones de todo tipo y medios de comunicación a modo de quien detente poder.