Por Porfirio M. López.
Iluminar la zona urbana del municipio de Ciudad Valles ha sido el gran reto de las últimas administraciones locales. Los últimos tres presidentes municipales incluyendo al actual titular del Ayuntamiento David Armando Medina Salazar emanado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) han prometido modernizar el alumbrado público de calles y avenidas de la mancha urbana, de las zonas ejidales y comunidades indígenas. La instalación del alumbrado público se ha realizado pero a cuentagotas.
Contar con alumbrado público eficiente ha sido un reclamo constante de la ciudadanía que habita tanto la zona urbana como la periferia del municipio. Cada administración gubernamental hace el esfuerzo por adquirir lámparas ahora denominadas ahorradoras o habilitadas con celdas solares para cumplir con sus promesas o proyectos. El detalle es que cuando uno recorre colonias o sectores populares de la ciudad, a pesar de los proyectos anunciados y de la propaganda de las luminarias colocadas y encendidas aún se puede observar el déficit en torno a la habilitación y rehabilitación de lámparas.
En la historia reciente, durante el periodo gubernamental del alcalde Adrián Esper Cárdenas se anunció que Ciudad Valles sería un municipio totalmente iluminado. Se declaró entonces que el alumbrado público era obsoleto, que se iba a ahorrar con la instalación de luminarias LED de encendido y apagado automático y lo más importante que el municipio dejaría de pagar sumas millonarias por consumo de energía eléctrica.
En su momento el exalcalde Esper Cárdenas dio a conocer que el municipio tenía un gasto de más de 26 millones de pesos por pago de alumbrado público y que su proyecto consistía en la instalación de doce mil lámparas LED habilitadas con fotoceldas automáticas en doscientas colonias y zonas rurales del municipio. Han pasado los años y ya sabemos que paso con el proyecto. El supuesto ahorro no se notó en las arcas municipales, llegó otra administración municipal y declaró exactamente lo mismo.
Ese Valles iluminado que se había prometido no se cumplió y todo quedó en bonitas fotos capturadas desde drones. La nueva administración que fue encabezada por el empresario constructor David Armando Medina Salazar insistió en la misma promesa. Con él como presidente Ciudad Valles se iba a abatir el rezago de la iluminación en la zona urbana y en el área rural. Datos de su primer periodo gubernamental 2021-2024 indican que apenas se colocaron 2,211 lámparas LED.
Para su segundo periodo 2024-2027 una vez reelecto por la ciudadanía se insistió en la iluminación y en la rehabilitación de sectores populares que tenían carencias con el servicio. El proyecto de iluminación en los últimos dos años ha sido más mesurado y se ha concentrado en la rehabilitación y mantenimiento de las luminarias, en la supervisión y cambio de cable eléctrico, así como el remplazo de brazos para lámparas en algunas colonias de la ciudad y en áreas rurales.
Sobre el final de su último periodo y acompañado del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, el gobierno local volvió al tema del alumbrado público y más allá de la declaración sensacionalista y de propaganda oficial, lo que se deja ver es el déficit que tiene el municipio en la dotación del servicio de alumbrado público. Apenas en junio pasado el titular de los Servicios Públicos Municipales Daniel Berrones Pérez declaró que el municipio tendría que adquirir 2 mil luminarias para hacer frente al rezago en ese rubro.
El gobernador Gallardo Cardona como si fuera una novedad, anunció por enésima ocasión la implementación de un proyecto de iluminación para Ciudad Valles. Con entusiasmo y enmarcado en la misma euforia de proyectos anteriores anunció el mes pasado la entrega de 2 mil lámparas LED que según su narrativa equivale a una inversión de 5.5 millones de pesos y tiene como objetivo la misma promesa que la expresada por la administración de Esper Cárdenas, mejorar la visibilidad nocturna, promover la movilidad social y ahorros en el consumo de energía.
En torno al tema del alumbrado público y la modernización del servicio público la narrativa optimista no ha cambiado, sigue siendo el mismo espectáculo gubernamental. Instalan lámparas en algunos sectores, se descomponen otras, anuncian la dotación de miles de luminarias, toman fotos del encendido, acuden a algunas colonias y todo sigue igual. La iluminación de parques, de avenidas, de calles, de las zonas indígenas y ejidales sigue haciéndose a cuentagotas, de manera propagandística y al cobijo de la opacidad gubernamental. Las quejas de los ciudadanos son persistentes, a pesar de los anuncios siguen haciendo falta luminarias, el rezago es evidente y por lo que se ve este gobierno también quedará a deber en ese rubro.