Ahora el proyecto se llama “Acueducto Pánuco-Cerro Prieto”
San Luis Potosí.— El proyecto para llevar agua del Río Pánuco hasta Monterrey vuelve a tomar forma y coloca nuevamente a San Luis Potosí en el centro de una de las obras hidráulicas más ambiciosas del noreste del país, luego de que Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey (SADM) solicitara ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) la evaluación de impacto ambiental para realizar estudios relacionados con el aprovechamiento del afluente.
De acuerdo con la Gaceta Ecológica de la Semarnat, en su actualización del 27 de agosto de 2026, el proyecto denominado “Acueducto Pánuco-Cerro Prieto” fue registrado con el expediente 28TM2026H0074, bajo la modalidad de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) Regional.
El dato que coloca directamente a San Luis Potosí en el proyecto es que la infraestructura contempla captar agua del Río Pánuco, en el municipio de Ébano, para posteriormente conducirla a través de los estados de San Luis Potosí, Veracruz y Tamaulipas, hasta llegar a la estación de bombeo existente del acueducto Cerro Prieto-Monterrey, desde donde sería enviada hacia una planta potabilizadora en Nuevo León.
El proyecto contempla la construcción de un acueducto de 390 kilómetros, dividido en seis tramos, con una capacidad de conducción de 5 mil litros por segundo en su primera etapa.
La obra, de concretarse, tendría una importante dimensión regional. El expediente señala que incluiría subestaciones y líneas de transmisión eléctrica, caminos de servicio, sistemas de control, fibra óptica y diversos cruces con carreteras, vías férreas, líneas de Pemex y ríos.
Además, el proyecto contempla obras en cuerpos de agua y su zona federal, así como un cambio de uso de suelo en áreas forestales sobre una superficie de 250.4 hectáreas, razón por la que debe someterse al procedimiento de evaluación de impacto ambiental.
La solicitud presentada por SADM no significa todavía que el proyecto haya sido autorizado ni que la obra vaya a comenzar. Actualmente, la Semarnat se encuentra en el proceso de evaluación correspondiente para determinar si otorga o no la autorización ambiental.
De acuerdo con información relacionada con el trámite, los estudios que busca realizar Agua y Drenaje de Monterrey incluyen análisis de eficiencia energética, revisión de diámetros económicos de las tuberías, evaluación de equipos de bombeo, materiales, estudios hidrológicos y actualización de caudales de diseño, además de trabajos de topografía y batimetría en la zona de captación.
La propia paraestatal confirmó su intención de realizar estos estudios y señaló que forman parte de una estrategia de planeación hídrica de largo plazo para optimizar el proyecto y evaluar con mayor certeza el aprovechamiento de las aguas del Río Pánuco.
El proyecto tiene antecedentes que se remontan a administraciones anteriores de Nuevo León. El llamado Monterrey VI fue impulsado durante el gobierno de Rodrigo Medina y posteriormente cancelado durante la administración de Jaime Rodríguez Calderón, debido, entre otros factores, al elevado costo estimado de la obra, que en aquel momento rondaba los 62 mil millones de pesos.
En su etapa original, Nuevo León llegó a contar con una concesión para extraer hasta 15 mil litros por segundo del Río Pánuco. Posteriormente, el planteamiento fue modificado y convertido en un proyecto regional que involucraría a otros estados.
Durante la administración de Samuel García, la propuesta volvió a ser planteada con una participación regional que involucraría a San Luis Potosí, Veracruz y Tamaulipas, mientras que autoridades tamaulipecas habían señalado una inversión estimada en alrededor de 40 mil millones de pesos, con la posibilidad de participación de los gobiernos federal y estatales.
Hasta ahora, sin embargo, el proyecto no se había concretado.
La nueva solicitud ante la Semarnat representa un paso formal para retomar los estudios necesarios, pero todavía existe un largo proceso antes de que pueda hablarse de la construcción definitiva del acueducto.
Para San Luis Potosí, particularmente para Ébano y la región del Río Pánuco, el proyecto abre además una discusión que va más allá de la infraestructura: qué cantidad de agua podría extraerse, bajo qué condiciones ambientales, cuál sería el impacto para la cuenca y qué beneficios recibirían las comunidades de la zona de captación.
El expediente oficial establece que el agua sería captada en territorio potosino y posteriormente conducida hacia Nuevo León.
Por ahora, el proyecto apenas vuelve a la etapa de estudios y evaluación ambiental. La decisión de Semarnat será uno de los siguientes puntos clave para determinar si el Acueducto Pánuco-Cerro Prieto avanza nuevamente hacia su eventual construcción.