Vivió solo cinco meses en lo que hoy es territorio potosino hace casi 14 mil años
Cedral, S.L.P.– Lo que durante años fue solo un conjunto de restos fósiles encontrados en territorio potosino, hoy comienza a revelar una historia sorprendente. Investigadores de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) lograron reconstruir gran parte de la vida de “Lili”, una cría de mamut que habitó la región hace casi 14 mil años y cuya existencia terminó de manera trágica cuando apenas tenía cinco meses de edad.
El doctor Gilberto Pérez Roldán, investigador de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la UASLP, explicó que los estudios científicos han avanzado al punto de conocer detalles que antes parecían imposibles: desde el lugar donde nació hasta las circunstancias que rodearon su muerte.
De acuerdo con las investigaciones, “Lili” vino al mundo alrededor del año 13 mil 850 antes de Cristo, durante los meses de junio o julio, en lo que actualmente es la Cuenca de México. La información fue obtenida mediante el análisis de sus dientes de leche, considerados una especie de archivo biológico capaz de revelar datos sobre el crecimiento y desplazamiento de los antiguos mamuts.
Los especialistas determinaron que la pequeña formaba parte de una manada que emprendió una migración hacia el norte del país. El recorrido habría durado entre uno y dos meses hasta llegar a la zona que hoy ocupa el municipio de Cedral, donde en aquella época existían enormes cuerpos de agua rodeados de abundante vegetación.
Muy lejos del paisaje semidesértico actual, la región era entonces un auténtico paraíso para los grandes herbívoros. Extensos lagos y praderas proporcionaban alimento y agua suficiente para mamuts, bisontes y otras especies prehistóricas.
Los investigadores también descubrieron que los mamuts vivían en grupos familiares dirigidos por hembras, similares a las actuales manadas de elefantes. Las crías nacían en periodos cercanos unas de otras para aumentar sus posibilidades de sobrevivir frente a depredadores.
Sin embargo, la historia de “Lili” tuvo un desenlace inesperado. La reconstrucción científica indica que la pequeña mamut murió ahogada cuando apenas tenía cinco meses de vida, luego de acercarse demasiado a la orilla de un antiguo lago.
Los especialistas consideran que el accidente ocurrió mientras la cría exploraba o jugaba cerca del agua. Aunque otros miembros de la manada habrían intentado rescatarla, no lograron salvarla.
Tras su muerte, parte de sus restos fueron consumidos por grandes depredadores de la época, entre ellos el temido lobo terrible, una especie extinta cuyas huellas quedaron marcadas en algunos huesos encontrados por los investigadores.
El cráneo de “Lili”, atrapado durante miles de años en el lodo del antiguo lago, permitió conservar información invaluable que ahora ayuda a reconstruir no solo su historia, sino también el ecosistema que existía en San Luis Potosí durante el final de la última era glacial.
Actualmente los estudios continúan. Los científicos trabajan en análisis genéticos y de esmalte dental que podrían revelar nuevos detalles sobre la alimentación, la salud y las rutas migratorias que siguieron los mamuts que habitaron el altiplano potosino.
La historia de “Lili” se ha convertido en una ventana al pasado, mostrando cómo era la vida en territorio potosino miles de años antes de la llegada del ser humano moderno a la región.


