Uzías Mico/Reportero
En un mensaje directo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo aseguró este martes que, ante cualquier sospecha o denuncia de corrupción, se debe investigar a fondo al gobernador de Nuevo León, Samuel Alejandro García Sepúlveda.
«Si hay denuncias, que se investiguen. En nuestro gobierno no hay impunidad para nadie, sea del partido que sea», afirmó categóricamente la mandataria durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional.
Al ser cuestionada sobre los recientes señalamientos que vinculan a la administración del mandatario neoleonés con presuntas triangulaciones financieras y desvío de recursos públicos a través de despachos jurídicos familiares, Sheinbaum Pardo evitó emitir un juicio anticipado, pero dejó en claro que las instituciones de procuración de justicia tienen la instrucción de actuar con absoluta autonomía.
La jefa del Ejecutivo federal enfatizó que la transparencia y el combate a la corrupción son pilares inamovibles de su administración.
Añadió que, si las autoridades competentes —como la Fiscalía General de la República (FGR) o la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF)— encuentran elementos probatorios, se tendrá que proceder conforme a la ley, sin importar las alianzas políticas o el color partidista.
Estas declaraciones caen como un balde de agua fría en la entidad norteña, donde Samuel García mantiene una encarnizada batalla política con las bancadas del PRI y del PAN en el Congreso local, quienes lo han acusado reiteradamente de desfalco y uso faccioso del presupuesto estatal.
Hasta el momento, el gobernador de Nuevo León no ha emitido una postura oficial tras los dichos de la presidenta, aunque en ocasiones anteriores ha calificado las acusaciones en su contra como «guerra sucia» y «persecución política» de la vieja política, además de que se encuentra de vacaciones en Europa.
El pronunciamiento de Sheinbaum marca una línea clara en la relación de la Federación con los estados: respaldo institucional para el desarrollo, pero cero tolerancia y manos libres a la justicia cuando se trata del dinero público. La moneda está en el aire y la presión sobre el Gobierno de Nuevo León acaba de escalar al máximo nivel.