** Una marcha, una pandemia y una decisión marcaron el inicio de una carrera que hoy mezcla protesta, emoción y autenticidad.
Por Iliana Tovar
Cantautora, actriz y una de las jóvenes promesas de la nueva era del rap hispano, así han definido a la vallense Santos Woge, quien en sus propias letras se nombra como “una rapera con sueños grandes”. Hoy, esa frase ha dejado de ser aspiración para convertirse en realidad.
Con un estilo fresco, honesto y profundamente emocional, ha logrado posicionarse en el ámbito musical gracias a letras transparentes que retratan su sentir y su visión del mundo. Su propuesta, anclada en el hip hop pero abierta a la fusión, la mantiene activa entre composiciones y presentaciones. Sus canciones ya circulan en plataformas de alcance nacional e internacional, consolidando una presencia que trasciende fronteras.
Más allá de la música, Santos Woge representa la voz de muchas mujeres que buscan abrirse camino en el rap urbano, demostrando que el talento y la determinación pueden romper cualquier barrera.

—Gracias, Santos Woge, por abrir este espacio. Para comenzar, ¿a qué edad empezaste a escribir tus canciones?
—Desde los 11 años escribo canciones, pero mi primer rap lo escribí hasta los 24.
—¿Recuerdas tu primera canción y qué sentimiento la inspiró?
—Mi primera canción como tal no la recuerdo, pero mi primer rap sí. Se llama “Enferma de miedo” y nació de la impotencia y el miedo que sentí tras el feminicidio de Mara Castilla.
—¿En qué momento decidiste entrar de lleno a la música?
—En marzo de 2020, después de asistir a la marcha del 8M y al inicio de la pandemia. Me cayó el veinte de que todos vamos a morir algún día. Me pregunté qué quería hacer realmente, sin miedo ni juicios, y ahí decidí empezar este viaje musical.
—¿Por qué el rap como forma de expresión?
—Nunca me imaginé haciendo rap, crecí pensando que era “cosa de hombres” y que solo hablaba de la calle. Pero gracias a raperas increíbles entendí que es una herramienta poderosa para expresar el enojo y el caos emocional.
El rap nace de la protesta, puede ser crudo o poético. A mí me gusta mezclarlo con otros géneros. No soy de un solo material: soy experiencias, emociones, historias, idiomas… y todo eso lo reflejo en mi música.

—¿Cuántas canciones has escrito hasta ahora?
—Entre canciones propias, colaboraciones y cyphers, llevo alrededor de 26 publicadas. Tengo unas 10 más que no han salido y varias en proceso que quizá nunca vean la luz.
—¿Con cuál te identificas más?
—Todas tienen algo de mí, pero últimamente me identifico mucho con “Filtered Life”. La escribí en 2020 y sigue resonando ahora que me estoy dando un descanso de redes sociales.
—¿Ha sido difícil el camino?
—Soy afortunada, no voy a mentir. Ha sido difícil, pero hay quien la tiene más complicada. Tampoco es fácil: tienes que saber moverte, hacer contactos, encontrar oportunidades, tener disciplina, invertir bien, saber vender. Cada quien carga su historia, y yo estoy disfrutando ser protagonista de la mía.

—¿Cuál es tu material más reciente?
—Estrené el video oficial de “Pedazos” en mi canal de YouTube. Es una mezcla de R&B y rap, con un tono ligero que habla del caos emocional tras una ruptura en tiempos de redes sociales.
—Además de la música, ¿en qué otros ámbitos incursionas?
—Ahora que estoy en la Ciudad de México he comenzado en la actuación, que era un sueño previo a la música. También escribo canciones de otros géneros, para mí y para otros artistas. He tomado clases de DJ, teatro, expresión vocal y producción musical.

—¿Qué viene para Santos Woge?
—Seguir creciendo y haciendo música. Acabo de firmar con Sello Jueves, el primer sello independiente de mujeres en México, y soy su primera artista en la rama de hip hop. También vienen colaboraciones con Ximbo y presentaciones en la CDMX. Y claro, espero pronto regresar a Ciudad Valles, aunque sea unos días.
Al final, su voz no solo canta: incomoda, cuestiona y acompaña. En una escena donde abrirse paso no es sencillo, Santos Woge no pide permiso… irrumpe.

