** Vecinos exhiben abandono de David Medina tras riesgo de tragedia en El Carmen 3
Ciudad Valles.– La administración de David Medina Salazar volvió a quedar bajo fuego ciudadano luego de que habitantes del fraccionamiento El Carmen 3 bloquearan la calle Alicia para denunciar que el Ayuntamiento permitió trabajos de construcción que ya provocaron daños en viviendas y estuvieron a punto de terminar en una tragedia.
Alrededor de 40 vecinos, en su mayoría mujeres, cerraron el acceso al sector cansados de —aseguran— haber sido ignorados por semanas mientras advertían sobre los riesgos de las obras relacionadas con la construcción de condominios y la modificación de la vialidad.
La indignación creció después de que maquinaria pesada y movimientos de tierra terminaran derribando bardas traseras de viviendas, confirmando el peligro que los habitantes habían denunciado desde tiempo atrás sin que el gobierno municipal interviniera.
El acalde David Medina actuó únicamente cuando el conflicto se hizo público y afectó políticamente a su administración, pues sostienen que ni Obras Públicas ni las demás dependencias municipales atendieron sus llamados preventivos antes del accidente.
Uno de los principales señalamientos es que el proyecto contempla elevar el nivel de la calle Alicia, situación que podría convertir las casas en zonas vulnerables a inundaciones y escurrimientos durante las lluvias, dejando prácticamente desprotegidas a decenas de familias.
“Hasta que casi ocurre una desgracia aparecieron”, reclamaban vecinos durante la protesta, mientras exigían soluciones reales y no solamente recorridos políticos o promesas improvisadas.
Fue hasta este miércoles, y bajo presión social, cuando David Medina acudió personalmente acompañado de funcionarios de Obras Públicas, DAPAS, CODESOL y Servicios Municipales, además de representantes de la empresa constructora.
Sin embargo, la visita del alcalde fue tomada por muchos habitantes como un acto tardío y reactivo, más enfocado en contener el desgaste político que en resolver de fondo el problema que su propio gobierno permitió avanzar.
Aunque Medina reconoció el derecho de los vecinos a mantener el bloqueo, evitó comprometerse públicamente con soluciones concretas. Hasta ahora no existe un proyecto técnico definitivo, tampoco garantías claras de reparación de daños ni certeza sobre quién responderá si las viviendas vuelven a resultar afectadas.
Los habitantes exigen la construcción urgente de una contención que proteja sus casas y una revisión total de la obra, pues consideran que el Ayuntamiento privilegió los intereses de la urbanización antes que la seguridad de las familias que viven en la zona.
Mientras tanto, el gobierno municipal únicamente anunció la permanencia de una patrulla en el sector como medida provisional, acción que para muchos vecinos resulta insuficiente frente al riesgo que continúa latente.