Juan Felipe Cisneros Sánchez / Observatorio Indígena Mesoamericano
Las declaraciones de la dirigencia estatal de MORENA buscan contener el daño político ante la apertura del fracking en el país y omiten los vacíos legales que mantienen amenazada a la Huasteca.
Carlos Artemio Arreola, quien tiene la aspiración de coordinar los trabajos de MORENA en la entidad, por hacerse de la simpatía de las comunidades indígenas, en reuniones y redes sociales ha expresado su posición con respecto al fracking, pero de manera desafortunada por lo siguiente:
- De manera estridente, él ha dicho que: “La doctora Claudia Sheinbaum y la Cuarta Transformación prohíben el fracking… en la zona de la Huasteca Potosina… lo vamos a decretar, que en esa cuenca no.”
Falso. Celebrar el informe del Comité de Expertos de agosto de 2026 no es prohibir el fracking, sino al contrario, la 4T está avalando su apertura en el país (comenzando por las cuencas de Burgos y Sabinas-Burro-Picachos). A la Huasteca (Cuenca Tampico-Misantla) inicialmente no se le considera, pero la región continúa amenazada; hasta que no exista una prohibición constitucional explícita o se revoquen formalmente los títulos de asignación de Pemex Exploración y Producción (PEP) ante la CNH, la retórica partidista sigue siendo simplemente «atole con el dedo».
AMLO sí metió la iniciativa de prohibición y los diputados de MORENA no la aprobaron. MORENA, al apoyar la decisión de la Presidenta de dar paso al fracking, le da la espalda a los ejidos y comunidades indígenas, cuya existencia depende de sus tierras y aguas.
- Carlos Arreola agregó: “Esto para callarles la boca a todos esos que querían aprovecharse… para decir que Morena estaba a favor del fracking.”
Falso. La dirigencia de MORENA ha guardado un silencio cómplice ante el incumplimiento de las promesas de campaña en las que se comprometió la Presidenta a prohibir el fracking en México, como fue su compromiso 87 de los «100 Pasos para la Transformación» y a su promesa en Matehuala en 2023 y el Zócalo en marzo de 2024. Dijeron “No mentir, no robar y no traicionar”. Por eso ahora busca desacreditar y criminalizar a quienes defienden la vida, el agua y el medio ambiente.
- Carlos Arreola señaló: “Morena está a favor de la soberanía nacional, de la soberanía energética…”
Falso. El Gobierno de la 4T sabe que PEMEX es una empresa endeudada. Al abrir el paso al fracking, PEMEX no cuenta con la tecnología ni el financiamiento para sostener la exploración y explotación de gas y petróleo. Por eso PEMEX busca abrir la puerta a esquemas de inversión mixta con capitales privados nacionales y extranjeros (los ricos), lo cual, en los hechos, es privatizar los recursos estratégicos de la Nación. Dicen buscar la soberanía energética, pero el gas y petróleo que podrían sustraer no tendrán una rentabilidad sostenible en 3 a 5 años. Pero tal actividad dejaría las tierras, el agua y el medio ambiente destrozados, sacrificando a las presentes y futuras generaciones. Por ello hay que apostar a otras tecnologías para generar energía, no al fracking.
- Carlos Arreola finaliza: “La doctora Claudia escucha a su pueblo… Morena seguirá siendo el único vehículo político…”
Falso. Lamentamos decir que la Presidenta ha faltado a su palabra y a su compromiso de campaña como ya lo dijimos. Por tal razón es que nos oponemos y protestamos contra el fracking. Como mexicanos e indígenas tenemos el derecho de señalarle a la 4T y a su gobierno que cumplan, pues ya sea como funcionarios o integrantes de MORENA, están obligados a respetar, promover, proteger y garantizar los derechos humanos e indígenas. La dirigencia estatal jamás ha estado presente en la defensa de los pueblos y comunidades indígenas, solo se han servido de los derechos conquistados por nuestros pueblos y comunidades. Un partido no hace la historia, la historia la hacen los pueblos y las comunidades.
Finalmente, recordemos que la familia Arreola cuenta con antecedentes políticos que la ubican originalmente en el PRI; su padre fue dirigente estatal de dicho partido y también diputado local; otros de sus parientes que militaron en el PRI se pasaron al PRD; Paula Arreola, su hermana, fue diputada local por el PT; Carlos Arreola hizo lo propio para ser diputado de MORENA, y ahora el oportunismo aspira a más. Es todo.